POR QUÉ ME POSTULO

Un aumento catastrófico de gases de efecto invernadero. Una administración consumada por el caos y escándalo. Una economía que deja atrás a millones de nosotros.

Nos queda menos tiempo para salvar nuestro planeta, reparar nuestra democracia y restaurar el Sueño norteamericano. Por esto me postulo para el Senado estadounidense.

Más de un millón de residentes de Colorado luchan para conseguir asistencia sanitaria o una vivienda asequible. Polución de carbón mata a millones de personas en el mundo y sumerge aún más en la pobreza. El suicidio y drogodependencia toman la vida de más de 300 norteamericanos cada día.

Mientras tanto, el presidente cierra el Gobierno y demoniza a cualquiera que no estuviera de acuerdo con él. La prensa libre, un poder jurídico independiente e incluso el derecho a votar están en peligro.

No es sólo Donald Trump quien tiene la culpa aquí, son los políticos y el sistema; son quienes permiten la persistencia de problemas semejantes.

La industria de seguros arrebata cobertura sanitaria. Leyes para la protección del medioambiente son suprimidas por quienes polucionan. El lobby de armas llega a aplastar hasta los esfuerzos más racionales que buscan reducir el riesgo de la violencia.

Esto es lo que ocurre cuando el Tribunal Supremo convierte corporaciones a individuos y dinero a discursos. Intereses particulares pagan al Congreso y bloquean reformas.

Merecemos mejor.

Merecemos líderes dispuestos a desafiar al presidente, y también a su propio partido, cuando así lo exige su consciencia, líderes quienes darán prioridad a nuestras vidas.

He pasado los últimos cuatro años luchando para promover la asistencia a la salud mental, conducido por una tragedia en mi propia familia y el dolor que he sentido en tantos otros. Cuando me uní al Mental Health Colorado, dije a mi equipo que quería que el ritmo de nuestro trabajo se correspondiera a la urgencia de nuestra misión.

No existe una urgencia similar en el Senado norteamericano.

Hemos visto a niños enjaulados, intolerantes enaltecidos y libertades fundamentales en peligro. Yo me enfrentaré a esta administración, y cualquier otra, que viola nuestros valores.

Dirigiré la lucha para un sistema sanitario universal, buenos trabajos, junto con la educación y formación que ellos requieren, asimismo un New Deal verde para reemplazar combustibles fósiles con energía renovable.

Lucharé para una reforma comprensiva de inmigración, incluso una vía a la ciudadanía. Para mí esta lucha es personal. No estaría en Estados Unidos si nuestro país no hubiera abierto sus puertas a mi madre y mis cuatro abuelos.

Si hablamos en serio sobre ganar estas luchas, tenemos que cambiar la manera en que financiemos campañas. Yo seré un ejemplo, tal como hice hace una década al rechazar contribuciones de comités de acción política.

Mi campana, como mi carrera, está fundamentada en el pueblo de Colorado. Sé de primera mano qué pueden lograr mujeres y hombres de buena voluntad cuando estén unidos por una causa común.

Está es una razón suficiente para luchar de nuevo.

CONOCER A ANDREW

Andrew Romanoff traerá una experiencia extraordinaria de liderazgo al Senado estadounidense. Como presidente y director ejecutivo de Mental Health Colorado, Andrew lideró la lucha para la prevención y tratamiento de trastornos mentales y aquellos surgidos como consecuencia de abuso de sustancias. Entre los resultados figuran programas para la desviación de conductas malignas para niños y familias, junto con servicios valorados a $68 millones anuales destinados a salvar las vidas de los residentes necesitados de Colorado.

Andrew ganó cuatro mandatos en la Cámara de Representantes de Colorado, inclusive dos mandatos como presidente de la Cámara. Asimismo, lideró a los Demócratas hacia su primera mayoría en 30 años. Ganó reconocimiento de más de 50 organizaciones estatales y nacionales como uno de los líderes legislativos más efectivos en los Estados Unidos.

Andrew fue autor de leyes para asuntos como la protección del medioambiente, la expansión de la oferta de viviendas asequibles, y el apoyo a víctimas de violencia doméstica y agresión sexual. Formuló un plan para la recuperación económica que reinsertó a miles de residentes de Colorado al mercado laboral, creó una coalición bipartidaria para adoptarlo y aseguró la inversión más grande en la historia del estado para la construcción de escuelas.

Andrew comenzó su carrera en el Southern Poverty Law Centre, uniéndose a la lucha contra el Ku Klux Klan y grupos neonazis. Su trabajo ahí le confirió una pasión de por vida para la justicia, una causa que luego defendió en una agencia estatal para los derechos civiles.

Este mismo compromiso le llevó a Andrew a Nicaragua, sumergido en una guerra civil brutal. Él impartía clases de inglés en escuelas rurales ahí, y continuó la enseñanza aquí en Colorado.

En 2012, Andrew fundó el Posner Centre for International Development, la primera iniciativa como tal en el país. El proyecto trajo una nueva vida a un barrio marginal de bajos ingresos en Denver. El Posner Centre hoy es un hogar para más de 200 empresas y organizaciones, todos contribuyendo al progreso de soluciones sostenibles para la pobreza global.